¿Acaso no era este Gobierno lo que se han buscado quienes se negaron hace unos meses a sumar fuerzas para presentar una alternativa posible?
¿Qué pretendían Rivera, Arrimadas y compañía con su no es no a Sánchez cuando hace siete meses pudieron formar otra coalición bien diferente de la actual, entonces cuando podían?
Llorar ahora por la leche derramada es ridículo. ¿Cuántos ensayos más necesitarán millones de españoles para aprender la lección de que las elecciones no son competiciones de estética ni de glándulas, sino de principios y de intereses?
Así es como la Nación es hoy víctima de un aventurero que asola las instituciones a las que se acerca. Desde la Casa Real hasta un gobierno municipal como el de la ciudad de León. Lo de la Abogacía del Estado es el paradigma de la capacidad destructora del personaje. Se ha cobrado, hasta el hartazgo, el desdén con que la Fiscalía recibió las presiones de que él mismo presumió ante todos los españoles. Continue Reading ▶






