Para golpe, la sexta prórroga del estado de emergencia, ya pactada por el fraudillo con los republicanos separatistas catalanes. Silencio, se trama. Este es el golpe, y no el que los coaligados han tejido en su nuevo relato sobre el estado de la Nación.
Del vicepresidente segundo nada sorprende. La ira, travestida de esa jesuítica reconvención con que ahora se adorna, acaba saliéndosele por los pliegues de su nuevo disfraz en cuanto alguien cae en sus provocaciones. Y cual Savonarola, acusa de golpista a quien se le pone por delante, arrojándole a la nueva hoguera de las vanidades que prenden a diario medios y redes sociales.
Mientras el común está silenciado por la alarma y entontecido por el barullo que arman desde el Gobierno con los rebrotes, lo que se puede y no se puede hacer según el trifásico al que estén enchufados y demás pormenores sin sustancia, el comunista a lo bolivariano saca del armario -de donde se guardan las armas- el fantasma del golpe de estado, le coup d’Etat, la asonada, en fin, lo que hicieron sus adoctrinados en Venezuela, o sus maestros en Cuba. O aquí mismo y en los años 30 del pasado siglo, sus amigos en la revolución de octubre, y los de enfrente tres años después en julio. Continue Reading ▶






