Si la decisión real de salir de España para salvaguardar el valor de la Corona como institución básica de nuestro sistema parlamentario hubiera sido libre, ajena a presiones de la coalición gubernamental, estaríamos ante un nuevo servicio a la concordia nacional, como el que inspiró el alumbramiento de la democracia española hace cerca de medio siglo.
Pero hay razones abundantes para sospechar que quizá no todo sea como aparenta. Y como cargarse el sistema constitucional es uno de los pocos objetivos claros de Sánchez, Iglesias y otros, no es seguro que el paso dado por el Rey Juan Carlos I resuelva la crisis abierta por la conspiración montada por una fulana y un policía corrupto.
La prueba se ha producido en pocos minutos: el vicepresidente Iglesias, “indignado por la huida” dice que el Gobierno -su Gobierno- no puede mirar para otro lado. Continue Reading ▶






