Por encima de las bobadas que cimentan los mítines electorales, lo que recomienda no entrar a comentarlos, Grecia es lo relevante de la actualidad de este fin de semana. Pocos aventuran que la salida de Papandreu resuelva la situación. Pero para muchos su permanencia hacía imposible la solución del problema que ha creado en la Unión Europea. Algo parecido a lo que aquí vivimos; nadie garantiza que el cambio de partido en el Gobierno remedie los destrozos causados, pero una gran mayoría de españoles opina que sin ese cambio no hay solución a la vista.
Es la cuestión de las condiciones necesarias y suficientes. Es decir, que Pérez Rubalcaba pierda el 20-N no es suficiente para salir del túnel, pero que pierda es condición necesaria para poder salir del túnel… antes de que el túnel se hunda. Dicho de otro modo, ¿será necesario que Felipe González siga insultando en sus mítines al candidato popular? Quizá piense que su presencia no es suficiente para detener la sangría de votos que produce su patrocinado.





