La crisis ha abierto una especie del juego de la verdad y entre los sentados a la mesa se desata una amplia gama de caras y aspavientos. Unos se echan las manos a la cabeza, qué barbaridad. Dónde iremos a parar, se preguntan otros arrugando el entrecejo, y no faltan quienes presumen con el tópico no, si ya lo decía yo.
La crisis no deja indiferentes a su paso, o mejor a su ajuste. Porque muchos han convivido con ella durante años como si de una peripecia pasajera se tratara. Algunos incluso siguen en ello, empeñados en demostrar que el lujo no entiende de cuaresmas. ¿Han visto cómo crecieron en el año las ventas de coches de alta gama, por ejemplo? – Un 83%. Continue Reading ▶






