Con el ofrecimiento a Griñán de la presidencia del PSOE Rubalcaba ha mostrado su mejor perfil, el de hábil regateador. Consciente de lo que se juega en las elecciones andaluzas, no ha dudado en subir a la presidencia del partido a quien cinco días antes estuvo en un tris de bajarle de la del Congreso. Le acusaba de falta de neutralidad, cosa cierta, pero conquistada la plaza ¿qué más da que hubiera jugado a favor de la perdedora si la presidencia es una mera formalidad estatutaria? Ahí está el pobre Chaves, presidente saliente a quien no permitieron ni dar la bienvenida en la apertura.
En las actuales circunstancias, el regalo tiene forma de zanahoria atada a un palo. Continue Reading ▶






