Mario Vargas Llosa y Gilles Lipovetsky entretejieron ayer en el Instituto Cervantes una pieza admirable sobre el valor de la cultura en, o versus, la sociedad del espectáculo. El pretexto, la presentación de la última obra del Nobel hispano, el ensayo “La civilización del espectáculo”. Fue un coloquio que bien mereció la pérdida del una semifinal de la Liga de Campeones, volviendo a lo del espectáculo.
La cuestión no es novedosa, al fondo late la disputa sobre hasta dónde la cultura admite su masificación, su “democratización”, sin perder su capacidad creadora.
También en Madrid, y a no mucha distancia, en la Biblioteca Nacional, el académico francés Marc Fumaroli se ocupaba en lo mismo centrándose en el papel del libro. Fumaroli es un representante excepcional del halo aristocrático que envuelve a la alta cultura. Le conocí en el Collège de France hace media docena de años, quizá; no los suficientes para olvidar el irónico desprecio con que me glosó la figura de Napoleón, a propósito del mural que ambos teníamos en frente mientras cenábamos en una pequeña sala del palacio de Luxemburgo. Continue Reading ▶






