Después de años oyendo esa sarta de estupideces que cursan por el lenguaje público propiciadas por las ocurrencias adanistas que sembró el gobierno precedente, la RAE parece haberse llamado a la parte para poner algún freno a eso de “compañeros y compañeras”, “vascos y vascas”, etc.
La gramática española, bastante bien plegada a nuestras formas expresivas y con una capacidad de adaptación a cambios e innovaciones más que notable, viene siendo torturada con el estrambótico afán de que el sexo femenino no se vea presuntamente preterido por el uso genérico del masculino.
Fue más sencillo de implementar que otros de los “nuevos derechos” pues en éste no era preciso pasar unos años por la fase previa de la despenalización, caso del aborto, lo cual confería al asunto un aire intrascendente. Y terminó por colar; no hay más que escuchar algún mitin socialista para acabar mareado por esa gratuita letanía masculino-femenina, aunque su gran promotor fuera aquel lendakari peneuvista apellidado Ibarretxe. Continue Reading ▶






