… lo que se traen entre manos. Me gustaron las comparecencias de la vicepresidenta y los ministros económicos ayer tarde. Sobre los presupuestos, el cumplimiento del de este año y el proyecto para el próximo, Montoro dio la impresión de andar más seguro de lo que el común supone. Cuando mostró el cuadro del cumplimiento de los ingresos ganó toda credibilidad de la que hasta ahora carecía la política de ajustes emprendida. Que en plena recesión cuadren los ingresos previstos, todo un desafío a la lógica que cursa sobre la materia, es señal de que no hicieron tan mal las cuentas cuando se enfrentaron con la ruina. Es lo que tiene el explicarse.
Este gobierno parece aquejado de un extraño complejo, o quizá temor; el de verse arrollado por la crisis y sus efectos. En la situación en que estamos, y seguiremos estando por meses, pensar en qué pueda salir de las urnas dentro de tres años es perder el tiempo; y dentro de tres años, el poder. Lo que corresponde es precisamente lo contrario; olvidarse de las urnas –incluso de las que se abrirán el trimestre entrante- y gobernar, mandar, para alcanzar los objetivos. Continue Reading ▶






