Ayer se leyó en el Congreso una carta del ponente constitucional Miguel Roca. La remitía, excusando su ausencia, a los asistentes a un homenaje a los llamados padres de la Constitución. El otrora portavoz de CiU, la coalición nacionalista que hoy preside Mas, escribía refiriéndose a la Ley fundamental: “Los textos pasan, las letras pueden quedar sin contenido real; es su espíritu la que las mantiene vigentes por encima del paso del tiempo. Y el espíritu de la transición, el del valor del acuerdo, el de la voluntad integradora, la del reconocimiento del pluralismo y de la diversidad como garantía de estabilidad y de progreso, siguen siendo hoy valores absolutamente imprescindibles”.
Y la lealtad. Le faltó enumerar como valor básico de la convivencia nacional –que eso es lo que la Constitución trata de establecer-, el de la lealtad. Sin ella, y pasados los efluvios del cava con que brindamos la botadura de aquella nave, algo que parecía un milagro hace treinta y pico años, se termina varados en la bocana del puerto de arrebatacapas, que es donde parece que hemos llegado. Continue Reading ▶






