El discurso que se largó Mas para conseguir los votos de ERC, que son quienes le harán presidente por un año, me recordó aquella barbaridad que un personaje dice en Apocalypse Now, “Me encanta el aroma del napalm por las mañanas”.
Los catalanes tienen un serio problema con este personaje que cambia como quien lava su mosaico perfil de hace un mes por la oratoria hitleriana con la que ayer se despachó el pobre.
En contra de lo que algunas manifestaciones sugieren, el llamado problema catalán es precisamente eso: un problema de los catalanes. Con ellos podremos sufrir más o menos el resto de los españoles, nos incomodarán los plantes y haremos todos el ridículo ante el mundo mundial, pero quienes más van a apoquinar a la hora de pagar la fiesta convocada son los ciudadanos que viven en Cataluña. El Gobierno tiene todo el tiempo del mundo y la Ley, ni más ni menos. Para qué hablar de otras cosas. Continue Reading ▶






