Y con el Real, también. En dos días nuestros dos grandes clubs poco han hecho por eso que llaman “marca España”. Con presupuestos que dan como para comprarse las plantillas de cualquiera de los dos equipos alemanes, los señoritos de la Liga y sus entrenadores han hecho un solemne ridículo. Cierto es que tienen vuelta, pero cuesta arriba, demasiado empinada.
El fenómeno que se visualizó en la tarde del martes tal vez amerite una breve reflexión, porque algo raro ocurre cuando al Bayer de Munich le salieron tantos hinchas en España mientras jugaba con el Barça. El fenómeno supera las fronteras del madridismo donde, por cierto, muchos estaban deseando una final española para volver a ganar a los de Messi. Seguramente las causas de tal desafección tengan que ver menos con el deporte que con la política. Continue Reading ▶






