Lo del pacto tiene todas las trazas de convertirse en tema del año. Añorados aquellos tiempos en que los políticos seguían las ansias de entendimiento, y de paz, del personal, años 70, hoy todos reclaman y ofrecen el pacto. El para qué, ya es harina de otro costal. Y ahí comienza el viacrucis del pacto.
Poner de acuerdo a la mayoría que tiene la responsabilidad de sacar de ésta al país con quienes esperan, como agua en mayo, que aquéllos fracasen ya es difícil de por sí. Si al cuadro le añadimos ingredientes de la finura y sanas intenciones de las minorías radicales, los sindicatos escuálidos de cotizantes, las llamadas plataformas sociales o el alcalde de Marinaleda, presto acude a la memoria aquello que el Dante puso en el dintel de las puertas del averno: lasciate ogni speranza. Continue Reading ▶






