Día sí y día también los gestores del gobierno autónomo catalán se ven en el compromiso ¿histórico? de amenazar al resto del país con aparatosas ocurrencias. Para cada asunto tienen su remedio; el último, la insumisión para parar la LOMCE. Pronto llegará cualquier otra barbaridad para detener los procesos a los niños de Pujol; de momento no la tienen. Envolverse en la señera como hizo el joven Oriol, nada menos que número dos del partido que gobierna aquello, pasó tan rápidamente que no llegó a marcar tendencia. Quizá se produjo un quiebre en el pastueño seguidismo con que la alta burguesía catalana da alas a sus jóvenes turcos. O no, que diría Rajoy; tal vez el clan decidió dejarlo para más adelante, que nunca se sabe hasta dónde puede llegar la marea.
No es de recibo tener encima a unos pedigüeños incapaces de sacarse las castañas del fuego como lo hace más de media España; casi toda salvo las regiones de la cuenca mediterránea. Resulta duro de soportar su insolidaridad con el resto de los españoles que son, precisamente, quienes ya vienen pagando sus embajadas y otros dislates. Pero el pedigüeño que se siente llamado a hacer historia, fer pais, no se para en trabas y reclama lo que dice ser suyo. ¡Qué coñazos! Continue Reading ▶






