La toma de posesión del nuevo Jefe del Estado está abriendo en canal la atormentada conciencia de algunos españoles. Demasiados complejos, comenzando por el de inferioridad, y provocaciones pueriles sin más sustancia que la del titular de una gacetilla; en suma, la nada.
El gran paradigma lo ofrecen los dos partidos de la burguesías otrora industriosas vasca y catalana. En cuestiones como la que se ventila en la Ley Orgánica de Sucesión, para entendernos, la abstención es el único voto incompatible con el razonamiento. Se puede estar a favor o en contra del relevo en la titularidad de la Corona pero ¿inhibirse?
Entenderán los sesudos analistas de ambas formaciones que al asunto no va con ellos. ¿Por republicanos? No, eso es cosa de los radicales que les empujan y van comiendo terreno día a día por sus flancos siniestros. Pero tampoco consideran de recibo sumarse a la posición conjunta de los dos partidos de ámbito nacional.
¿Falta de sentido de la responsabilidad que debería acompañar a gentes presuntamente tan principales en sus respectivos ámbitos sociales? No, este es un asunto de lógica más que de responsabilidad; de lógica y de ordinario cumplimiento de la Ley. Continue Reading ▶






