Desde ahora hay algo que el PSOE no podrá hacer: presumir de longevidad. Sus ciento treinta años de vida están siendo jibarizados por una ejecutiva saliente victima del sindrome de Ménière, esa dolencia del oído interno que produce esa sensación de mareo llamada vértigo. En la noche del pasado domingo, al abrirse las urnas europeas la ejecutiva que ha venido dirigiendo Rubalcaba vio el vacío bajo sus pies. Comprobaron aterrados que la bronca, el aborto,el federalismo y demás hitos que han definido sus líneas estratégicas durante estos dos últimos años no bastaban para soportar su peso, por liviano que llegó a ser.
Pronto acudieron los jóvenes turcos que acampaban en torno al liderazgo del partido; unos desde la misma Ejecutiva y grupo parlamentario y otros a distancia, incluso desde Miami. Y todos se entregaron a la una última ocurrencia: la elección directa de los sucesores. Naturalmente la ocurrencia fue sugerida por los propios aspirantes a sucesores. Continue Reading ▶






