Hay pocas cosas más chuscas que ver cómo se algunos se cabrean ante las buenas noticias. El espectáculo se sirve gratis en los informativos y tertulias de cualquier cadena española.
Ya no es cuestión de la capacidad del españolito para autoflagelarse, histórico vicio en la convivencia nacional desde el siglo de oro. Ahora va de algo menos profundo; meras tácticas electoralistas. Quienes quieren ganar unas elecciones, y de elecciones el país va a ir servido en este 2015, han de engatusar al común como el trilero oculta la bolita con el juego de cubiletes, esa artimaña que la RAE define como “destreza o artificio con que se trata de engañar a alguien haciéndole creer lo que no es verdad”.
Eso es, ni más ni menos, lo que la mayoría de los partidos, oficialmente o a través de sus terminales mediáticas, sindicatos incluidos, está haciendo respecto de la marcha de la economía del país. Y no es menos sorprendente la pánfila confianza que muestran los acreedores de esa bonanza, incapaces de reponer en su sitio lo que la manipulación oculta. Con lo sencillo que les resultaría explicar algo así como “el mérito es de la sociedad, de ustedes que se han sacrificado durante tres largos años; nosotros nos hemos limitado a encauzar sin estorbar demasiado”. ¿Ven que fácil y claro resultaría? Continue Reading ▶






