Tal no haya demasiados casos como el suyo. El tópico de Churchill perdiendo las elecciones del Reino Unido tras haber conducido a su pueblo hasta la victoria no sirve como precedente de la soledad política que aquí envuelve a Rajoy. O en la que el presidente se ha envuelto durante toda la legislatura.
Los mensajes que llegan del exterior sobre el brillante desempeño del Gobierno español en el combate contra la crisis son ya unánimes. Las reformas acometidas para ello, por muy prescritas que estuvieran por los doctores de Bruselas, Bonn y Washington, y su implementación han desacreditado rotundamente el discurso de la oposición. Pero los datos importan un pimiento; el discurso socialista sigue erre que erre con los eslóganes de hace tres años.
Cierto es que la realidad ha terminado por desinflar al equipo opositor habitual, sindicatos, la izquierda unida y el partido socialista. Así lo cantan las diversas consultas electorales habidas. Tan cierto como que, pese a conservar la primera posición, los populares han perdido un raudal de apoyos en las urnas. Continue Reading ▶






