La normalidad ha vuelto al coso taurino donostiarra. Nada más normal que en una plaza de toros se corran toros; acaba de suceder en Illumbe tras el paso por la alcaldía de San Sebastián de los de Bildu, que rebautizaron la plaza bajo la advocación de “Donosti Arena”. Hay que ser cursis…
Lo mejor del paréntesis proetarra al frente del consistorio vasco es eso, que como todos los paréntesis se termina cerrando. Los destrozos ya fueron consumados; este año se calcula en veinticinco millones lo que la feria aporta a la economía de la ciudad.
Es notorio que los ocupas de diverso encaste llegaron a las instituciones sin tener idea de lo que iban a traerse entre manos. Nunca fue más clara la diferencia entre predicar y dar trigo. La activista Colau, por ejemplo, ya ha mostrado su frustración porque al frente de la alcaldía de la ciudad condal no puede hacer lo que desde la calle exigía a gritos que había que hacer.
Que el ciudadano tome conciencia de este fenómeno extendido ya por media España supondría una interesante lección democrática; los que más chillan dejarían de imponerse sobre los que más votos tienen. Claro que para que ello cuajara sería necesario que éstos, las corrientes mayoritarias de la sociedad, tomaran conciencia de qué es lo realmente importante y dónde comienzan sus responsabilidades frente al conjunto de la sociedad. Continue Reading ▶






