Lo de los sediciosos es puro golpismo. En nombre de la voluntad del pueblo insisten en ciscarse en las leyes. ¿De qué pueblo, de cuánto pueblo? Del pueblo hablaba aquel guardia civil que asaltó el Congreso en febrero de 1982. Y lo esgrimió en la Alemania de los años 30 un criminal de lesa humanidad. Como lo hacen los dictadorzuelos que en el siglo XXI asolan sociedades y encarcelan a ciudadanos por el delito de pensar, en naciones tan próximas como Cuba o Venezuela y tan lejanas como China o la República Popular Democrática de Corea.
Así lo están manifestando aquí políticos con representación y retribución parlamentarias. Las leyes, papel mojado. La Justicia, para los otros. Mas en una radio: “Me confieso democráticamente rebelde contra el Estado. Legalmente no desobedecí.” Democráticamente rebelde y no desobedeció; aplastante lógica. ¿Acaso pensará que somos todos iguales; igual de lerdos que él, quiero decir?
Tengo para mí que este asunto se enconará tanto como sus animadores pretendan, pero el personal está cada día más inoculado contra la rabia y el corte de mangas puede ser homérico. Continue Reading ▶






