Hay sinvergüenzas embarcados en la escatológica tarea de denigrar una realidad objetiva, España, una nación en el mundo, con un mixtura de mitos, ideologías y opiniones que vayaustedmirequécasualidad niegan la dimensión fundamental del individuo y su carácter trascendente como pilar (nunca mejor dicho) del frágil pero majestuoso puente del Hombre hacia la libertad, el progreso y el amor fraterno.
Y todo ello en aras de nosesabemuybienquécojones de derechos de pueblos o colectivos que siempre han acabado en manos de desalmados como los que tiñeron de sangre la Europa de los años 30 y 40 del pasado siglo.
Es la reflexión que suscita el penoso espectáculo de los centenares de comparsas que ayer vociferaban estupideces ante el tribunal superior de Cataluña que tomaba declaración a unos funcionarios que se mostraron incapaces de arrostrar sus responsabilidades. Continue Reading ▶






