Malo para un partido ir lastrado por el interés particular de su dirigencia. Ese es el gran problema del actual PSOE; su Secretario General se juega su supervivencia política a una sola carta, y en ese envite pode en solfa los intereses generales de la sociedad; el mayor de los dislates que pueda cometer un partido de gobierno, como la socialdemocracia merece.
Sánchez comienza su personal segunda campaña como empezó y terminó la primera: negando la evidencia de que sólo un Gobierno nacional en el que se sienta representada una amplia mayoría de la sociedad podrá acometer la reformas precisas manteniendo la normalidad.
Por ahí va el reto de los gobernantes ante situaciones críticas. Lo expresó muy gráficamente en abril de 1978, en pleno proceso constituyente, el presidente Suárez en su única intervención sin papeles ante el pleno del Congreso:
“Al Gobierno se le pide con frecuencia que construya o colabore a construir, porque todos somos constructores, el edificio del Estado nuevo sobre el edificio del Estado antiguo, y se nos pide que cambiemos las cañerías del agua, teniendo que dar agua todos los días…, se nos pide que cambiemos el techo, las paredes y las ventanas del edificio, pero sin que el viento, la nieve o el frío perjudiquen a los habitantes de ese edificio; pero también se nos pide que ni siquiera el polvo que levantan las obras de ese edificio nos manche, y también que las inquietudes que produce esa construcción no produzcan tensiones”… Continue Reading ▶






