Una de las aventuras más frecuentadas en la España de hoy es buscar pelea donde no la hay, y si la hubiera sería irrelevante. La última se revela en el falso sondeo que atribuye a Aznar un tercer o cuarto puesto en el ranking político nacional al frente de un nuevo partido. Hay que tener bemoles para colgarse de esa liana.
¿Un nuevo partido? Sólo de mentes recalentadas por sus propios dramas puede salir semejante sinsentido; de sanchistas sin horizonte o podemitas víctimas de la democracia y quizá de algún que otro intérprete de la actualidad que acierta menos que la escopeta de feria en manos de un ciego.
Y el asunto se torna ya de aurora boreal cuando almas cándidas vinieron ayer a concluir que en su discurso a los inversores foráneos reunidos en Madrid el Rey dio un oportuno respaldo al presidente Rajoy por los logros de su política económica. Modelo, dice alguno, puesto en cuestión por Aznar.
Lo de aurora boreal viene sugerido por la similitud entre el origen de tales comentarios y el de la luminiscencia que se forma en torno al polo norte cuando las partículas del llamado viento solar no caben entre las líneas del campo magnético de la tierra y se disparan en forma de radiaciones de vistosos colores. Continue Reading ▶






