Hoy publico en ABC el artículo siguiente en el que reclamo la atención de toda la sociedadsobre el gran problema, origen de otros muchos, que España sufre desde los años 70 del pasado siglo.
«Tras un año perdido inútilmente se han acumulado los deberes; demasiados problemas pendientes de resolver, y tan perentoriamente, que pocos parecen ocuparse de sus causas. Y las cosas no suelen suceder por casualidad.
La diferencia entre causalidad y casualidad va más allá de la alteración de un par de letras; es poco menos que la que separa el ser de la nada, el orden del caos. Yendo a las entrañas de nuestro idioma, causalidad es ley en virtud de la cual se producen efectos, mientras que la RAE define casualidad, como la combinación de circunstancias que no se pueden prever ni evitar. Lo que nos viene ocurriendo desde hace más de una década no es fruto de la casualidad. Como escribió Schiller lo que se nos presenta como azar surge de fuentes profundas.
No es casual el deterioro de la convivencia, ni siquiera achacable como tantas otras cosas a la crisis financiero-económica; ni es casual el progresivo empobrecimiento de la conciencia nacional que se refleja en la floración de nacionalismos de vía estrecha. Tampoco es casual el cáncer populista que secuestra a tantos ciudadanos su capacidad de pensar, ya bastante adormecida por el imperio de la imagen. Continue Reading ▶






