Las novedades han solido venir de Francia. Desde la Ilustración que se cargó para muchos años aquel arrebato de independencia que hoy celebra Madrid, o los libros de Ruedo Ibérico que alimentaban a la callada progresía durante el franquismo, hasta los futboleros de hoy Griezmann y Zidane, pasando por los niños cuando llegaban desde Paris.
Ahora nos está enseñando hasta qué punto los extremos pueden llegar a amancebarse, que lo de tocarse se queda corto. Los bolivarianos galos que acaudilla Mélenchon insuflan aire al integrismo xenófobo de Le Pen con un objetivo manifiesto: cargarse el sistema democrático. Pero como son franceses, aspiran a más: acabar con Europa.
Cabe suponer que en esta semana se imponga la razón entre los galos y el próximo domingo los europeos respiremos aliviados. Pero en cualquier caso Francia, la históricamente culta Francia, quedará partida en dos irreconciliables naciones. De un lado, la nación heredera de su larga historia democrática republicana, de otro la del vacío de valores convivenciales, la de la segregación, la de la revancha. Continue Reading ▶






