Con su segunda respuesta a los requerimientos del Gobierno de la Nación, el President ha comenzado a suicidarse soñando tal vez que en la Historia de los libertadores su inmolación elevará su figura por encima de las de Macià y Companys, hasta quedar emparejada con Bolívar y Mandela.
¿Libertador? Su actitud entronca mejor con la de los numantinos que antes de rendirse a los romanos optaron por la destrucción de la ciudad y el suicidio. De aquello hace veintitrés siglos nada menos, pero los genes hispánicos siguen tan vivos como entonces en la mismísima Cataluña.
Algo ancestral pesa sobre esta porción de la Marca Hispánica medieval cuando sus últimos dirigentes acaban dilapidando la honorabilidad que predica su tratamiento. Los Molt honorables Pujol y Mas perdieron su título protocolario a manos de la Justicia, como Puigdemont está a punto de sufrir. Extraño atavismo sin duda inducido por la ideología nacionalista que afincó en la burguesía catalana tras la Renaixença tardo romántica de finales del siglo XIX. Continue Reading ▶






