¿Y si estuviéramos equivocados y el problema fuera España? Cataluña, los antisistema y otras desgracias nacionales son síntomas, indicios que hacen pensar en que las cosas no van como estaba escrito. Seguramente porque lo escrito no ha podido seguir la marcha de la realidad. A la Nación se le quedó estrecho el Estado.
La sociedad ha estado viviendo confiada en que alguien, acaso el paso del tiempo, acabaría por resolver los problemas. Para eso están los políticos, pensaba el común, pero no; a lo que demasiados están es a trepar hacia el poder sin pararse en mientes. El país, su partido y todo lo demás parece importarles un rábano. Todo lo sacrifican en el ara de su ambición personal.
Los españoles han comenzado a removerse hartos de tanto fuego fatuo y ávidos de propuestas concretas. ¿Acabarán tomando conciencia de que el problema radica en su propio terreno, en la sociedad de la que salen sus representantes?
Meses perdidos perorando sobre el ser de España, como si hubiera que reinventar la Nación que nos ha legado la Historia en vez de atender a sus desajustes para ponerla en hora. Continue Reading ▶





