Los dos primeros anuncios sobre la formación del gobierno Sánchez caen bien. Me comenta una sagaz analista desde Chile, por ejemplo, que Borrell en Exteriores habrá sentado como un sinapismo a la mafia sediciosa catalana.
El catalán, socialdemócrata, exministro español y expresidente del Parlamento Europeo, dijo hace unos meses en la Bruselas que acogía al forajido Puigdemont que lo de las autoridades catalanas fue «un golpe de Estado sin tanques que derriba un orden legítimo para imponer otro sin las mínimas garantías«.
Un hombre prohibido en TV3 al frente de la diplomacia española parece una garantía de que una cosa son los puentes, los diálogos y demás abalorios que Sánchez puso sobre la mesa para cargarse a Rajoy, y otra más seria las líneas rojas que definen el sistema. O dicho por pasiva, que con las cosas de comer no se juega. Continue Reading ▶






