Viendo el comportamiento de Sánchez durante el debate vivido esta mañana en el Congreso pensé en esa especie de pájaro gigantón que no vuela, el avestruz. Durante los veintiocho minutos que duró el parlamento de Casado no levantó la vista del escritorio de su escaño.
Dicen que no es tan cierta la creencia popular de que, cuando le vienen mal dadas, el avestruz entierra su cabeza en la arena; al parecer, lo que hace es bajar la vista a ras del suelo tratando de pasar desapercibido como si fuera un objeto inanimado del paisaje.Exactamente lo que hizo el presidente de este extravagante Gobierno ante la retahíla de reproches, consejos y demás razones que el popular le dirigía.
El avestruz, hasta tres metros de altura y ciento ochenta kilos los machos bien alimentados, tiene el cerebro del tamaño de una nuez. Es una especie de capricho de la naturaleza; un gorrión convertido en camello, que es como en griego se denomina al bicho.
Corre que se las pela cuando olfatea el fin de sus días, y sólo cuando no ve salida se enfrenta a patadas con su acosador. Continue Reading ▶






