España le importa un pimiento

En olor de militancia

Hablamos de Sánchez, claro. En su programa, “Por una nueva socialdemocracia”, repite lo del carácter plurinacional de España.  Artera estratagema que a fuer de reiterarla podría acabar convirtiéndose en ley. Aunque al personaje le importa un pimiento; ahora sólo busca como sea el apoyo de los socio-nacionalistas del PSC, pero para consumo del militante andaluz, vasco o gallego, etc. introduce el brillante concepto de “naciones culturales”.

Típico de doble lenguaje con que los socialistas se han cavado tantas tumbas en medio mundo.

¡Naciones culturales! Como si con eso fuera a amansar a los trabucaires del referéndum en ristre y diera contento al resto de los catalanes, a los del sentido común que allí llamaban seny antes del 4%; o de la monja alférez, Ferrusola en el siglo, que con tanto acierto tapizó el Camp Nou que el Barça, pata deportiva del procés, no dio pié con bola en su campo durante la temporada del 94. Continue Reading

La otra realidad

La superestructura

De hacer caso a los macro sondeos del CIS parece que la realidad no es tal como la pintan. Parece que al común le importa un pimiento lo que los políticos dicen, los medios informan y  las redes sociales inventan; pura superestructura. Es como si estuviera comenzando a creer más en lo que sus propios ojos ven que lo que la superestructura cuenta.

Curados ya de tantos espantos, la mayoría de los españoles parece que no se deja engatusar como aquella buena mujer que sorprendiendo a su marido con otra tuvo que escuchar algo tan chusco como “¿pero a quién vas a hacer caso, a lo que estás viendo o a lo que yo te diga”?

La gente está viendo con sus propios ojos que no hay más cera que la que arde, y que puestos a administrarla los populares lo hacen mejor que los otros. Ya les pueden salir chorizos de debajo de cada piedra que se mueve, y seguir carentes de empatía, simpatía y demás gracias que les aquejan, pero los del PP siguen sacando una ventaja de 11 puntos a sus inmediatos seguidores, y más que duplicando a su rémora ciudadana. Continue Reading

Macron, el cambio y las primarias

El cambio en Francia

Qué engañada, o qué embustera, Le Pen cuando en la aceptación de su derrota dijo que había ganado la continuidad. ¡Pero alma de cántaro, si Macron representa el cambio, la ruptura del estatismo, la liberalización, el final de la perezosa rutina que ha terminado arruinando a Francia hasta partirla en dos!

Ganó el cambio, y si el joven presidente pudiera consolidar en dos meses un equipo de gobierno capaz de abrir los frentes anunciados, Francia comenzará a ser respetada. Primero por los propios franceses, y además por el resto del mundo. Ahí está el primer desafío que Macron tiene delante. Un presidente sin partido, un político sin raíces conocidas pero por ello abierto a todo, está llamado a ser el primer presidente que navega entre orillas hasta ahora poco practicadas. ¿Con qué gobierno? Esa es la cuestión.

La política que se abre a nuestros ojos no es tanto producto de la vieja dialéctica izquierda-derecha como de populismo versus democracia representativa. En la vecina república la división es clara: 65%-35%. Continue Reading

Sánchez, el PP y España

El candidato de Iglesias

Desde un partido en el Gobierno se dice lo que se tiene que decir, pero Sánchez le viene bien al PP. A España, no. Veamos.

Ganador de ese invento mata partidos llamado primarias –reciente la muerte de Republicanos y Socialistas en las celebradas en Francia- Sánchez supondría el escoramiento del PSOE hacia el nuevo izquierdismo adanista que viene abrevando en Podemos.

La pérdida de votos que sufriría en el centro del espectro nacional, los que en anteriores ocasiones le dieron al PSOE el poder, le conduciría sí o sí a uncir su suerte al yugo de Iglesias. Doble error, de la coyunda no saldría la suma que unos y otros creen tener en el electorado.

Y es que entre electorado y militancia suele mediar una larga distancia. Por ejemplo la que va del fracaso de Sánchez en las tres últimas elecciones a las mayorías absolutas que su partido registró en anteriores ocasiones, incluso una de ellas con Zapatero a la cabeza. ¿Cuatro millones de votos?… La militancia tiene compromisos que el electorado ni siente ni entiende. Continue Reading

Lección de Rajoy a Cataluña

Hernando y Esteban, portavoces satisfechos

El trámite parlamentario de los Presupuestos Generales del Estado ha supuesto una seria lección a los gobernantes de la región catalana. Entre otras cosas.

El acuerdo de populares y peneuvistas que ha hecho posible la tramitación de una Ley clave para el conjunto del país, les ha mostrado que el diálogo reparte dividendos.

Lo contrario, la matraca del referéndum y demás; frustración y hasta banquillo.

La operación le ha salido redonda a Rajoy, y al país también. Ante cualquier observador con más de dos dedos de frente, y alguna que otra lectura de lo que se cuece hoy por ahí, le resulta inaudito el caudal dialéctico desplegado por todas las oposiciones, desde la natural de los socialistas hasta las estrambóticas de las demás minorías.

La relación entre las cuentas del Estado y la corrupción, argumento común por todos esgrimido para justificar su rechazo, recuerda aquel dialogo popular sin sentido “-¿Qué hora es? –Manzanas traigo”. Continue Reading

Macron- Le Pen

Indignación o soluciones

Usted siga en la televisión; yo quiero presidir el país”, así despidió Macron a Le Pen al finalizar el debate que mantuvieron a cara de perro en la televisión francesa.

El primero y último debate en la segunda vuelta de las presidenciales francesas fue un duelo brutal entre el populismo radical personificado por la candidata Le Pen y el reformismo no menos radical propugnado por Macron.

La primera incorpora todo lo necesario para explotar los agravios de los descontentos en la sociedad francesa, aguijonados por el terrorismo, el paro y el deterioro en amplios sectores de su capacidad de compra. Para ello se nutre de viejos recetarios, desde el nacionalismo fascista hasta el comunismo bolivariano. Propuestas, las del libro de petete. Sus primeras medidas, de resultar elegida: negociar con Bruselas la devolución de “las cuatro soberanías” y expulsar a los extranjeros en situación irregular.

Macron representa el polo opuesto. Su reformismo tal vez suene a chino en una sociedad esclerotizada desde hace decenas de años, incapaz de haber transformado sus viejas estructuras, incluso ante situaciones de emergencia como la reciente crisis económica. Continue Reading