La amenaza de la vicepresidenta Salgado a las comunidades que renuncien al impuesto sobre el patrimonio que hoy perpetra el Gobierno de salida deja bien claro el objetivo de la decisión: suministrar un elemento de discusión a la campaña electoral en ciernes. Lo que no está tan claro es que favorezca a los intereses del candidato socialista.
La primera razón estriba en que la resurrección de este gravamen será causa de litigios judiciales, de entrada, y de salida, porque no va a ser efectivo; no se va a cobrar. Oír al candidato que ese presunto dinero le vendría muy bien el próximo año para dedicarlo al empleo juvenil rebasa la tomadura de pelo dispensable en campañas electorales. Claro que no todos los electores tienen por qué saber que la no retroactividad es uno de los principios básicos del derecho fiscal; dicho de otra forma, que en septiembre no se puede imponer un gravamen para el año en curso. ¿De qué estamos hablando pues? Continue Reading ▶






