Más esfuerzos de los que el país está haciendo para quitarse grasa, difícil por no decir que imposible. Ninguno otro en Europa se lo ha tomado más en serio y sin embargo nos las están dando todas en los dos carrillos: capacidad de financiación –el coste de la deuda soberana- y rentabilidad de la inversión –los valores del IBEX 35- están bajo mínimos. Es obvio que el aquelarre no puede durar mucho más, y siempre nos quedará Grecia para confiar en que al final no pasa nada.
Pero hablando más en serio, lo que nos está ocurriendo anula todas las estrategias, previsiones e incluso prejuicios. Quizá haya que comenzar a tomar en cuenta que ha llegado la hora de las tácticas, del juego a corto. “¿Estrategia? Cada día tenemos una”, me confiaba hace años un personaje exitoso. Y en contra de la máxima ignaciana sobre las mudanzas en tiempos de tribulación, amén de la reforma de las administraciones públicas, destapar las desnudeces del sistema financiero y demás, tal vez convenga limar algunos principios para desempeñar con solvencia el papel de la veleta, ese modelo de constancia y predecibilidad que siempre apunta al viento. Continue Reading ▶






