He escrito en más de una ocasión que uno de los tumores de la partitocracia es la existencia en los partidos de esas organizaciones juveniles, o de juventudes, donde comienzan a estabularse quienes con los años van ascendiendo por la cucaña propinando patadas hacia abajo y con los codos bien abiertos para que nadie más entre en la liza. Ese es el origen de buena parte de los actuales responsables de muchos partidos políticos, nacionalistas, populares, socialistas, comunistas, batasunos y demás. Así ha llegado la política a ser vista como una profesión de la que vivir.
Pero las excepciones merecen la pena, y José Antonio Monago es una de las más notorias. Tan original es su proceder que gobernando en minoría una comunidad, de las más pobres de España, acrecienta su aceptación ciudadana y se hace un nombre nacional. Continue Reading ▶






