El memorial de agravios que ayer publicó la Generalitat de Mas es la mejor expresión de la irresponsabilidad fiscal con que operan las autonomías. El sistema se ha hecho perverso, es decir, ha pervertido el funcionamiento ordinario de toda administración, pública o privada.
La del gobierno catalán, por ejemplo, está volcada al gasto; de los ingresos necesarios para soportarlo ya proveerá el Gobierno central, piensan los de la Generalitat. Y no les falta razón en la medida en que la Hacienda española recauda y posteriormente distribuye. Aspirar a lo mejor de lo mejor en todo, desde la sanidad hasta las comunicaciones por tierra mar y aire pasando por la educación y la seguridad tiene sus costes; poderlo pagar es otro cantar. Ciertamente, otro gallo cantaría si los impuestos necesarios para cubrir sus gastos tuviera que establecerlos y cobrarlos el gobierno de Mas a sus conciudadanos. Si en las circunstancias actuales no es capaz de cerrar un presupuesto… Y no pasa nada porque, al final, siempre está Madrid. Continue Reading ▶






