Sería extraño de no ser previsible. En la entrevista ayer emitida por Antena 3 Rajoy habló a la nación de forma clara y más contundente de lo que en él es habitual. Sin embargo para algún medio se mostró evasivo y habló en forma genérica; tal vez hubo dos entrevistas simultáneas y me perdí una de ellas.
O no; en todo caso es una simpleza pretender que el responsable del poder ejecutivo desvele su estrategia para desarmar la escalada hacia la secesión del irresponsable de la región catalana. Y pedirle que concrete cómo enfrentar el final de la organización terrorista vasca es poco menos que una estupidez cuando los etarras están librando una batalla interna, quizá la última, algo que está por ver.
Rajoy pudo haber informado con mayor precisión sobre la rebaja de impuestos que dijo estar preparando pero, como los dos casos anteriores, se trata de acciones sobre terrenos a su vez movedizos, y un mal cálculo de su alcance y momento oportuno podría hacerlas fracasar. Supone Rajoy que el crecimiento en ciernes dará cierta holgura al cumplimiento de los presupuestos del año en curso, apreciación que no deja de ser una conjetura optimista, tan optimista como probable quizás, pero falta de la concreción necesaria como para construir sobre ella un nuevo esquema fiscal. Los buenos pronósticos del FMI, que ayer triplicaba la exigua tasa de crecimiento que hace pocos meses había pronosticado para España, no dejan de ser eso, pronósticos. Continue Reading ▶






