Como decíamos ayer… la sombra del gironismo franquista es tan alargada que llega hasta hoy. Aquello era una especie de socialpopulismo, asimilable al nacionalsocialismo de nazis y fascistas. Estos desaparecieron bajo el peso de las armas; pero la versión hispana permaneció enquistada entre los andamiajes de la organización sindical franquista sobre los que comunistas y socialistas levantaron sus dos grandes sindicatos.
Parece que poco a poco van actualizándose ugetistas y comisionistas, de hecho mantienen niveles de diálogo con el Gobierno de la nación que ya quisiera éste disfrutar con los partidos de la oposición. Pero cuando se trata de levantar la voz, que es lo propio del Primero de Mayo, ponen de manifiesto la empanada cultural legada por el régimen anterior.
En las circunstancias presentes, desear que se multipliquen los puestos de trabajo es común a todos los españoles. Y obligado en el caso de los líderes sindicales, que en el día de su fiesta se cuidan de reunir un auditorio, cada vez más reducido, al que mantener encauzado. Pero ¿a quién va dirigida la exigencia? Reclamárselo a un gobierno es como hacer rogativas a la Virgen de la Cueva para que llueva. Y si además se añade que los puestos de trabajo tienen que ser de calidad, fijos y demás, entra la duda de si realmente los líderes sindicales quieren vaciar las listas del paro o simplemente están diciendo lo que tienen que decir. Continue Reading ▶






