Tal y como parece que están las cosas, el Jefe del Estado podría haber permanecido a la espera de que transcurriera el plazo de dos meses a partir de la primera votación de investidura, para convocar nuevas elecciones. En su mensaje navideño a la Nación dijo: “En un régimen constitucional y democrático de Monarquía Parlamentaria como el nuestro, las Cortes Generales, como depositarias de la soberanía nacional, son las titulares del poder de decisión sobre las cuestiones que conciernen y afectan al conjunto de los españoles: son la sede donde, tras el debate y el diálogo entre las fuerzas políticas, se deben abordar y decidir los asuntos esenciales de la vida nacional”.
Sobre uno de esos asuntos esenciales se pronunció el Congreso hace mes y medio para rechazar la pretensión del encargado por Felipe VI de formar Gobierno, el Secretario General del PSOE. La ambición de Sánchez fue superior a su capacidad para llevar a buen término la empresa en que se embarcó al ofrecerse al Rey como candidato a la investidura con tan sólo 90 escaños.
Con los cuarenta que Rivera le ofreció desde el primer momento no llegaba al banco azul; la extrema izquierda le tomó las medidas, además del pelo, para terminar rechazando sus súplicas. Y así concluyó su viaje a ninguna parte. De momento. Continue Reading ▶






