Bastaría con cumplir la Constitución para resolver buena parte de los problemas que a ella se le achacan, incluso los territoriales. Pero…
Ocurre que hay demasiados agentes empeñados en romper más que la Constitución el propio modelo político de nuestro Estado de derecho. La Constitución les importa un bledo, comenzando por sus principios sustentadores, la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo, y siguiendo por sus derivadas, entre otras la unidad de la Nación, la división de poderes o la democracia representativa.
Es la conjunción de secesionistas, aventureros, ex terroristas y los comunistas a la violeta que andan escaqueados tras la pancarta Podemos, aquel We Can de Obama. No se trata, precisamente, de gentes de probada altura de miras y respeto por los intereses generales de la sociedad en que viven. Son castas que campan a su aire ante una extraña pasividad de la inmensa mayoría que constituye la gente normal.
Los órganos encargados de proteger los derechos y libertades de todos no han actuado con la diligencia y fuerza que la Constitución pone en sus manos. Ni para detener el curso de los sediciosos ni poniendo en su sitio a los desechos corruptos de la sociedad. Continue Reading ▶






