“Hemos superado una compleja situación política que conocéis bien.” No cabe expresar mejor y con mayor elegancia el espectáculo que la llamada clase política brindó al mundo entero durante tres cuartas partes del año que termina. Las palabras del Rey en la noche del 24 son el paradigma de los valores que la Corona representa en nuestro sistema, en la monarquía parlamentaria.
Felipe VI no precisó entrar a calificar o descalificar la que tirios y troyanos montaron sobre los resultados de tres convocatorias electorales sucesivas. Otro jefe del Estado, un presidente de una hipotética república española, se sentiría autorizado para sacar consecuencias de “la compleja situación política que conocéis bien”. Y no necesariamente habría de perder por ello su papel arbitral, pero el puro hecho de revisitar las penosas circunstancias vividas durante ocho meses sería juzgado por unos y otros como injerencias en el papel que corresponde a los políticos. Precisamente porque él mismo sería uno de ellos.
Para el titular de la Corona el papel de la política es facilitar la convivencia y desarrollo personal de los españoles. “Es importante que en nuestra sociedad se haya recuperado serenidad y que los ciudadanos puedan tener la tranquilidad necesaria para poder llevar a cabo sus proyectos de vida.” Continue Reading ▶






