Mas, así sin diéresis, es de esos políticos perdedores que no se resisten a seguir haciendo el indio. Su visita al colega Ibarreche, otra lumbrera en el arte de perder papeles, es lo más propio que ha hecho últimamente; cada oveja con su pareja. El tercer encuentro está por caer y ¿quién en mejor posición que Sánchez para arrancar unos planos en los telediarios?
Al socialista, otro recordman en eso del perder, ese encuentro sería la escalera que le falta para quedar colgado de la lámpara. Y en una de esas ¿por qué no juntarse todos ellos con el Robespierre de la coleta? Él es el único ganador y siempre está presto a apoyar cualquier cosa que pueda servirle para romper el sistema de libertades del que vive.
Pero en fin, entre tanto parece que la matraca catalana comienza a sonar de otra manera. La filtración del encuentro reciente entre Rajoy y Puigdemont coloca algunas cosas en su sitio. Por ejemplo, que no hay tantas puertas cerradas como parece. Continue Reading ▶






