Es de suponer que cuando un ministro anuncia que hay que reformar la Constitución el Presidente está hablando por boca de ganso. O gansa, caso de la ministra Batet y su impromptu sobre el cambio de la Constitución, que calificó de urgente, viable y deseable en su primer día al mando, para pocas horas después confesar que era inviable.
El Gobierno comienza su andadura con la imagen por bandera. A falta de la responsabilidad de cumplir un programa, que no tiene, hace de la imagen una realidad con el fin de llamar la atención y movilizar al personal como la liebre mecánica incita la carrera de los galgos. Y en el gran canódromo nacional nada mejor que abrir la ilusión de un pronto y suave desenlace del cisma catalán. Para eso puso a una ministra y un vicepresidente representantes, una y otro, de las dos sensibilidades que chapotean en el socialismo catalán.
Cerrado el frasco del jarabe de palo que Rajoy venía administrando a los sediciosos se abre la homeopatía del diálogo. Diálogo a diestra y siniestra, hasta de tú a tú como pide el tan poco honorable Torra. ¿No sería mejor comenzar por un de usted a usted? Continue Reading ▶






