Lealtad y respeto

Almuerzo en Palacio tras la Jura de la Princesa de Asturias.

El presidente felón se atrevió a brindar “lealtad y respeto” a la princesa de Asturias. En cuestión de horas veinticuatro acreditó su desmedida capacidad para traicionar la palabra dada.

La venta a los golpistas catalanes de su eventual presidencia del Gobierno atenta contra los fundamentos del Estado de derecho, es decir de nuestra monarquía parlamentaria. ¿Respeto a la Corona, lealtad a su heredera?

Por no hablar del Rey. La amnistía pactada sitúa en el limbo la advertencia que Felipe VI hizo ahora hace cinco años a quienes Sánchez ahora trata de rehabilitar: “Esas autoridades, de una manera clara y rotunda, se han situado totalmente al margen del derecho y de la democracia. Han pretendido quebrar la unidad de España y la soberanía nacional, que es el derecho de todos los españoles a decidir democráticamente su vida en común.

Ya puestos, ¿por qué no incluir entre los amnistiables al mismísimo jefe del Estado?

¿Pelillos a la mar? Porque salvo sorpresas que nadie se atreve a pronosticar, como el voto de los podemitas, el destrozo del marco jurídico de nuestras relaciones, nuestra convivencia, no tendrá fácil alivio.

Todo empieza con la trampa en la formulación de la hipotética ley: no será a través de un proyecto del Gobierno sino de una proposición de los dos partidos que integran la actual coalición en funciones. Así se eliminan dictámenes previos. Y, encima, lectura única.

Con la mayoría bien atada de números primos que mece la cuna de Sánchez, el secuestro que sufre el poder judicial servirá de alfombra roja para el paso franco de la tropelía en ciernes hasta su entrada en el servicio de Conde Pumpido, antes llamado TC, si es que alguien se atreve a apelar a la razón.

Lealtad y respeto a Su Sanchidad, y punto final. Es el sueño del aventurero. Al fin un lugar en la cumbre, de donde fue desalojado hace cuatro años. ¿Recuerdan el ridículo hecho en aquel besamanos en Palacio? Pues no fue menos el protagonizado anteayer tratando de cogerse la silla para sentarse a la vera de la heredera de la Corona.

Tan codicioso personaje parece salido de entre los pícaros de nuestra literatura del siglo de oro. Pica alto. Sí.

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Posted jueves, noviembre 2nd, 2023 under Política.

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