Qué hay de lo mío

El hemiciclo en otros tiempos

Malo cuando los reglamentos se toman a beneficio de inventario. Está sucediendo con la formación de los Grupos parlamentarios en el Congreso. Dos formaciones no recibieron los votos necesarios para cumplir con la regla; tuvieron muchos, más de un millón cien mil uno, y de trescientos treinta mil otro. Pero les faltaron unas décimas para alcanzar el 5 o el 15% de representación, según los territorios a cuyo escrutinio se sometieron; toda España el primero, y el segundo en el País Vasco y Navarra. Hasta ahí datos; el resto, intereses.

Intereses de diversa naturaleza. Políticos, por supuesto: portavoces propios y más tiempo para explicarse, y fiscalizar, autonomía para presentar mociones y proposiciones… y subvenciones.


Cada Grupo tiene reconocidas unas cantidades para su propio funcionamiento. En la legislatura concluida, los grupos menores recibieron en torno al medio millón cada uno. Dado que sólo una pequeña parte es variable en función del número de diputados, cuanto menor es el Grupo, mejor para sus miembros.

Además están las asignaciones a sus portavoces, 3.000 €, y 1.160 € para los portavoces en cada Comisión. Es decir, ser Grupo parlamentario marca diferencias; políticas, obviamente, y de las otras. ¿Cómo no van a pelear por lo que creen suyo los de UPyD y Amaiur?

Ellos y también el resto de las minorías menores, ERC, BNG, CC, Compromis, Geroa Bai… Algunos llegaron a sacar a colación el asunto en sus respectivas audiencias con el Rey, como si éste pudiera abrir el Reglamento de la Cámara tal que Moisés hizo con el Mar Rojo para que los exiliados pasaran a la tierra prometida.

Y es que a ellos también les atañe; no es igual compartir el Grupo Mixto entre 23, que hacerlo entre 11. Defendieron que los cinco de Rosa Díez y los siete radicales vascos puedan formar sus respectivos grupos tanto como el disfrute de su pequeñez, en la que tocarían a más.

Cualquier cosa cabe esperar, dado el escaso respeto que este país nuestro guarda hacia las normas. Demostrarlo es lo primero que han hecho las dos formaciones mendicantes. La primera, presentando una retahíla de propuestas como si ya tuviera el estatus de Grupo Parlamentario, y los otros tratando de ganarlo con trampa, dejando de momento en Pamplona al diputado que les chafó el juego.

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Posted miércoles, diciembre 14th, 2011 under Política.

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