Váyanse a paseo

Robles y la OTAN

El armazón de este Gobierno es el embuste. Todo es pura quincalla, desde la tesis de su presidente -la UCJC muda tras el escándalo de su cum laude-, hasta su europeísmo. Por no citar la capacidad de dialogo prometida ni la firme determinación de limpiar la basura nacional. Las joyas del gobierno bonito eran simples abalorios; todo un inmenso blandiblú, esa masa viscosa para entretener a la infancia.

Dejemos de lado la textura ética de su política de defensa de la integridad nacional y de la Constitución. Lo de cumplir y hacer cumplir las leyes debieron prometerlo con los dedos cruzados en la espalda.

Tienen a la sociedad española al albur de cualquier desastre porque todo lo fían a la ensoñación de que todo acabará colocándose en su sitio. Y así deben de pensar el doctor Sánchez, Ábalos, Batet, Calvo y hasta Borrell que la división entre los sediciosos catalanes acabará por sí misma resolviendo el problema en que está embarcada la Nación entera. Continue Reading

El lenguaje de los hechos

Hechos.

Tiene el equipo del doctor Sánchez -la UCJC sigue muda sobre su cum laude- la consigna de que lo que digan los sediciosos no importa, que lo que cuenta son los hechos. Sin pudor alguno lo reiteran como mantra para esconder el no saber qué hacer dentro del berenjenal en que se han metido en Cataluña. Pero el lenguaje de los hechos está arruinando esa puerta de salida en que han cifrado toda su estrategia: el dialogo.

Hace unas semanas veía a Sánchez haciendo equilibrios como violinista en el tejado para no dar con sus huesos en el duro suelo. Tensando el arco de la paciencia de los españoles sobre la única cuerda que queda en su instrumento: el dialogo.

Algo imposible con quienes están estrujándole como muñeco roto. Los hechos acaecidos en buena parte de Cataluña atentan contra todo; comenzando por las libertades, base de la convivencia ciudadana, y terminando en el Código Penal. Continue Reading

Celaá y “los y las catalanas”

Diálogo ¿para qué?

La gran aportación de la ministra portavoz al momento crítico que vive el autogobierno de Cataluña es la sandez de hablar de “los y las catalanas”, y reiteradamente, para referirse a los catalanes. Si la ministra de Educación no sabe hablar castellano ¿qué cabe esperar de este Gobierno de la Nación?

Dijo, además, que “hacer oposición hoy es apoyar al Gobierno porque esta es una cuestión de Estado”. Tiene razón, pero… siempre que el Gobierno dialogara con la oposición sobre el camino por el que llevar a buen término la solución del conflicto. Y eso no se ha producido. El único diálogo que el doctor Sánchez está dispuesto a entablar es con el indecente que preside la sedición.

Y a propósito de dialogo, se preguntaba ayer mismo Felipe González, que de eso sabe bastante, si conduce a algo el diálogo con los independentistas cuando sólo les interesa hablar de la autodeterminación, sí o sí, y de la destrucción de la integridad territorial de España.

Pero el doctor Sánchez sigue instalado en ese oxímoron de razonar con sediciosos, cuando lo propio de un Presidente con conciencia de tal es llamar a la oposición y trenzar conjuntamente los puentes necesarios para ganar el envite Constitución en mano. Continue Reading

Sánchez da alas a los facciosos

Ataque a la policía autónoma

El diálogo con los independentistas catalanes que prometía Pedro Sánchez ha traído la violencia que ayer colapsó la normalidad en diversos puntos de Cataluña. Escenas tercermundistas protagonizadas por revolucionarios de pacotilla, rebeldes sin otra causa que la provocación, han mostrado al mundo la incapacidad política del Gobierno de una nación europea. Un Gobierno que ha tenido la habilidad de transformar a sus interlocutores en facciosos.

Un gabinete en descomposición interna que ha generado toda suerte de fracturas. Sobre la preexistente en el conjunto de la sociedad catalana asfixiada por una minoría golpista, se amontona ahora la creada dentro de las propias filas de los insurrectos. La violencia es ya multipolar.

Al impresentable presidente de aquel desgobierno autonómico no le soportan ya ni los CDR a quienes alienta a pegar más fuerte. Un día de estos su pellejo será exhibido como felpudo a los pies del forajido que vive sus últimos días de gloria en Waterloo reclamando ahora moderación, visto dónde están llegando las cosas. Continue Reading

El síndrome fake news

 

Y ahora, la vicepresidenta

A Carmen Calvo no le gusta lo que ve ni lo que oye a través de los medios; el síndrome Trump. Fake-news. Y pide “intervenir” la información dentro, claro está, de un marco europeo. Porque la gente, dice, se siente “invadida y bombardeada constantemente con información, con noticias evidentemente falsas, con toda una avalancha por diferentes vías“.

Para que la señora vicepresidenta se adentre por ese berenjenal debe de estar refiriéndose a lo que todos los medios, todos, cuentan y no acaban de algunos ministros del Gobierno. ¿Noticias “evidentemente falsas” causaron la expulsión de dos miembros del gabinete Sánchez?

¿Acaso no burló a la Hacienda pública el ex Huerta? ¿Acaso no adornó sin tino su currículo la ex Montón? ¿Acaso Lola Delgado no ha mentido reiteradamente después de haber tildado de maricón a su compañero Marlasca? ¿Acaso no tiene alojado en una sociedad instrumental su patrimonio inmobiliario el ministro Duque? Y, sobre todo, ¿es que la tesis cum laude del doctor Sánchez no contiene ene plagios, que llegan a lo tragicómico en el libro que editó sobre ella? Continue Reading

La fiscal, el astronauta y van cuatro

Y ahora Duque en el aire

Gobernar es desbloquear la crisis entre el Gobierno de España y la Generalitat de Cataluña”. Lo ha proclamado desde Nueva York donde asiste a la Asamblea de Naciones Unidas y, acompañado de su cónyuge, se fotografía con el presidente y primera dama norteamericanos.  Lo de menos es el trajecito de dos mil y pico euros de la señora de Sánchez, lo más es la equiparación del Gobierno de la Nación con el de la Comunidad Autónoma catalana. España y Cataluña de tú a tú…

Escuchar al doctor Sánchez -¿nada que alegar la UCJC?- es como oír la flauta tocada por el borrico que la encontró por el campo; todo suena a casualidad. Improvisa sentencias que son meros eslóganes publicitarios, como aquello de “somos un gobierno sin hipotecas; hemos venido a limpiar España y vamos a limpiar”.

Lo dijo en NY  antes de añadir que lo suyo es “luchar contra la corrupción y luchar por el buen nombre de personas como la ministra”. ¿De verdad cree en el buen nombre de Lola Delgado, la fiscal que compartía mesa con el prevaricador Garzón y el presunto Villarejo? Continue Reading