Sánchez y su carta ganadora

Socio desechable

Siguiendo el conocido principio de acudir prestos en auxilio del vencedor llevamos dos días de loas y parabienes a un Gobierno construido para quitar miedo, poner imagen donde no la había y repartir ministerios por cada región, que vienen las autonómicas.

Lo que merecería una explicación que nadie pide es el por qué crece en un 30% el Consejo de Ministros, siete sillones dedicados a cuestiones económicas. La cosa no tendría mayor trascendencia si las carteras ahora escindidas se repartieran los fondos presupuestados, por ejemplo Cultura y Deportes.

Como tampoco sería grave si no creciera en la misma proporción ¡30%! el número de directores generales, subdirectores, asesores, gabinetes de comunicación, etc. que habrá que alimentar con nuestros impuestos.

Pero lo cierto es que hay mucha militancia que ganarse para seguir haciendo y deshaciendo lo que haga falta para mantenerse en el machito. Y además están los socios del asalto a los cielos, que también pedirán lo suyo, siquiera en niveles más velados. Continue Reading

Aznar se mete donde no le llaman

Expresidente Aznar

¿Por qué alguien que fue algo no puede resistir la tentación de caer en la impertinencia?

Aznar fue un brillante presidente del PP. No lo fue tanto su paso por el Gobierno, dos legislaturas llenas de luces y sombras. Razones tiene para hallarse satisfecho por diversas iniciativas políticas europeístas, atlantistas y liberalizadoras, por ejemplo, pero también otras muchas para sentirse abochornado.

En la herencia que dejó a sus sucesores están las dos cuestiones utilizadas por Sánchez y Rivera, entre otros, para derribar el reciente gobierno popular: la corrupción y el golpe nacionalista catalán.

La pléyade de sinvergüenzas que lo palmearon en derredor es desmesurada, desde un vicepresidente y algunos ministros de su propio Gobierno hasta conseguidores de baja estofa con entrada en la corte y trato preferente.

De la necesidad quiso hacer virtud y a cambio de su investidura entregó al gran padrino catalán la educación básica y cuanto le pidió. De cuanto sembró aquella convergencia nacionalista de golfos apandadores han salido las generaciones lanzadas a la sedición sofocada con el 155. Continue Reading

El arte de quitar miedo

Trabajo en Bruselas

Los dos primeros anuncios sobre la formación del gobierno Sánchez caen bien. Me comenta una sagaz analista desde Chile, por ejemplo, que Borrell en Exteriores habrá sentado como un sinapismo a la mafia sediciosa catalana.

El catalán, socialdemócrata, exministro español y expresidente del Parlamento Europeo, dijo hace unos meses en la Bruselas que acogía al forajido Puigdemont que lo de las autoridades catalanas fue “un golpe de Estado sin tanques que derriba un orden legítimo para imponer otro sin las mínimas garantías“.

Un hombre prohibido en TV3 al frente de la diplomacia española parece una garantía de que una cosa son los puentes, los diálogos y demás abalorios que Sánchez puso sobre la mesa para cargarse a Rajoy, y otra más seria las líneas rojas que definen el sistema. O dicho por pasiva, que con las cosas de comer no se juega. Continue Reading

La caída del imperio popular

La rendición

El asalto a la fortaleza se ha culminado con éxito. Aislada por la impericia política de su regidor, la tropa invasora contó con tres factores decisivos: los jueces De Prada y De Diego desde la Audiencia Nacional, Ciudadanos en el Congreso, y desde sus batzokis la derecha nacionalista vasca.

El juicio de intenciones contenido en la sentencia Gürtel sobre la falta de credibilidad del presidente del Gobierno provocó el “hasta aquí hemos llegado, esto se acabó” que, urgido por las encuestas, dijo Rivera para sentenciar su pacto de legislatura con el PP.

Los jueces pusieron la munición y, desde dentro, Ciudadanos abrió la puerta del alcázar.  Sánchez vio el cielo abierto y sin encomendarse ni a su ejecutiva disparó la moción de censura porque como dijo Iglesias Turiónel cielo no se toma por consenso; se toma por asalto”.

Para el asalto el socialista reunió lo más granado de la izquierda, desde leninistas hasta sediciosos, pero ni con los mindundis periféricos adheridos llegaba a cubrir los efectivos precisos para tomar la plaza. Necesitaba a la derecha nacionalista vasca y Ortúzar se la entregó al precio de no tocar los Presupuestos con que Rajoy había bizcochado al PNV tan sólo una semana antes. Continue Reading

El país está hecho unos zorros

Un símbolo

Nada de lo que está ocurriendo es serio. El partido en el Gobierno permanece enrocado mientras enfrente planifican la voladura del alcázar y convocar elecciones una vez cobrados los réditos de la ocupación de TVE, las Delegaciones de Gobierno, el Boletín Oficial del Estado y hacerse cargo de la regadera de las subvenciones.

¿Un año, año y medio?

Para dar estabilidad al país, el secretario general socialista, sin encomendarse a Dios, al diablo, ni a su propio partido, se postula a presidente de la Nación subido a un pandemonio de intereses y pensamiento de imposible digestión.

El país convertido en almoneda. Todo se negocia sin negociar nada porque lo negociable es inconfesable. Hace dos años el órgano supremo socialista prohibió a Sánchez apoyarse en separatistas y otras gentes de mal vivir democrático para llegar a La Moncloa. Pues ahí está este botarate después de haber purgado los órganos representativos por el populista medio de apelar directamente a las bases. ¿Cuánto tardará en trasladar a catalanes y vascos esa apelación directa al pueblo? Continue Reading

Sáchez, la censura y los ERE

El síndrome Ronaldo

Supongamos a Sánchez instalado en la Moncloa y que la sentencia de los ERE se libra del rebujito y le cae sobre sus dos predecesores en la jefatura del PSOE. ¿Dimitirá, o dará ocasión a Iglesias para saltar a las estrellas con otra moción de censura?

Realmente lo que está pasando es difícil de comprender. De los populares nada nuevo se sabe; en vísperas de un juicio de desahucio, al equipo no le llega la camisa al cuerpo. Rajoy se defenderá con el cuchillo en la boca y o cae en la refriega o deja al candidato Sánchez para el arrastre.

Más allá de otros méritos, está bastante claro que Rajoy acumula suficientes impagos como para ser llevado a juicio de desahucio. El procedimiento, que tiene por objeto la recuperación por el arrendador de la finca dada en arrendamiento, La Moncloa en este caso, requiere del arrendador oportunidad y títulos suficientes para revertir la situación.

El socialista ha salido en falso tras el primer Gürtelazo. La corrupción y el golpe no son privativos de nadie. Con el techo de cristal andaluz y su negativa a aplicar el 155 sobre el púlpito de los sediciosos, TV3 y demás, tiene poco espacio para desplegar su ofensiva. Continue Reading