ETA, gays y refugiados

El partido de los socialistas, con Sánchez y sin Sánchez, sigue manteniendo al frente del Ayuntamiento de Madrid a una tropa impresentable. Carmena y sus podemitas están más interesadas en dar la bienvenida a unos refugiados que no quieren venir, o a los gays y lesbianas del mundo occidental, que en conmemorar la derrota del terrorismo etarra. Porque de esto último va el recuerdo del asesinato de Blanco.

Muchas guindas hay que echarle al pavo para argüir que aquella manifestación que hace veinte años congregó a millones de españoles –aquello sí que fueron millones- no merece ser recordada; Blanco es para esta gente una víctimas más y no conviene, dicen, distinguir entre unas y otras. Repugnante argumento si por debajo se ampara a los etarras, que es de lo que va. Continue Reading

El PSOE, a lo suyo

Sí pero no

El encuentro de Rajoy con Sánchez ha revelado que la crisis abierta por los secesionistas catalanes es para el PSOE la gran baza para calcinar el gobierno de los populares; lo demás, la esencia del problema, el golpe al Estado de Derecho, es accesorio. Para los socialistas de Sánchez el problema es Rajoy; ha perdido cinco años, ni tensa la cuerda ni abre cauces para el dialogo; él es el culpable.

Ese fue el mensaje que dio la portavoz parlamentaria socialista Robles, la que hace unas semanas afirmaba que no se hace militante porque, como jueza, quiere ser independiente. ¡Extraña independencia la que pueda tener un portavoz de partido!

Pero en fin, yendo a lo sustancial, el partido socialista sigue mareando la perdiz, y con ella a los españoles, hablando de reformas constitucionales para sofocar la sedición. Todo con y por la Constitución pero, eso sí, de aplicar el artículo 155, nada; como si no formara parte del ordenamiento constitucional. “La defensa de la legalidad y la Constitución” tiene sus límites, como se ve. Continue Reading

La farsa catalana

La unión hace la fuerza

Habría que ver al santo Job del que hablan la Biblia y el Corán viviendo hoy en Granollers, por poner un sitio cualquiera de Cataluña. ¿Tendría aquel paciente señor la serenidad suficiente para seguir en lo suyo como si nada ocurriera en derredor?

Es lo que están haciendo millones de ciudadanos en aquella región que sin levantar una voz más alta que otra, aguantan estoicamente la farsa que protagonizan un tal Puigdemont y Junqueras en compañía de otros. La gran cuestión es ¿hasta cuándo?

Lo último, la última entrega del proyecto de ruptura, supera todo lo imaginable; como el viejo reclamo circense: “y ahora, más difícil todavía; lo nunca visto: el triple salto mortal sin red”. Continue Reading

Cómo combatir la sedición

Hay otras voces

No es tarea fácil. Poner en su sitio a los sediciosos catalanes costará más tiempo y paciencia de lo deseado por el común. Más allá de la chulería impostada con que amenazan para el próximo otoño, la sedición tiene tanto recorrido como los años transcurridos bajo la dictadura cultural del nacionalismo. Una generación entera ha sido víctima de la ortodoxia pública definida por una camarilla política bañada en abundante dinero público; el que hiciera falta para que la máquina estatal funcionara en tiempos de escasez parlamentaría.

Poco importa que los caudillos de aquella partida burguesa estén hoy penando en tribunales y prisiones su afán por el enriquecimiento a costa de sus conciudadanos; son los padres fundadores de un movimiento que se les escapó de entre los dedos mientras contaban billetes; de un mítico sueño que hoy velan sus tradicionales enemigos de clase: esquerras y populistas de diversa condición. Continue Reading

Ajo y agua…

15-J-77

A los sediciosos se les ha indigestado la verdad. La verdad es que España es una Nación tan vieja como ninguna otra en Occidente, y también tan joven hoy como la que más; que los españoles conviven pacíficamente, trabajan con más éxito que sus vecinos y hacen poco caso de los agoreros; que la mayoría es solidaria con sus connacionales y siente como propio todo el país.

Conmemorando el inicio de nuestra democracia el Rey desplegó ayer en el templo de la soberanía nacional el conjunto de atributos, derechos y obligaciones que la sociedad española hizo suyos en la Constitución. Y aunque hoy parezca fácil, lo hizo de forma heroica, guardándose unos la ira y otros los miedos con la generosidad que sólo la libertad puede propiciar.

Atrás quedaron siglos de tirarse las ideas como piedras a la cabeza hasta llegar al fratricidio. Los constituyentes y sus representados quisieron hacer historia y lo consiguieron; una historia de éxito, coral, escrita a dos manos. Continue Reading

El renacimiento de España

Rey Juan Carlos, constituyentes

Celebraron ayer las Cortes Generales el 15 de junio del 77, una de las fechas fundantes de la democracia española. Homenaje a los primeros representantes de la soberanía nacional porque trenzaron el consenso constitucional amparados por Juan Carlos I. Pedagogía en vena a cargo del Rey Felipe VI y de la presidenta del Congreso. Una gran lección ignorada por las cadenas nacionales de televisión. Insólito.

De entre todas las carencias de nuestra sociedad hay una letal: la educación, y en todos los sentidos de tan polisémico término. Comenzando por el de la transmisión de conocimientos para el desarrollo la capacidad intelectual, moral y cívica de la persona de acuerdo con la cultura y normas de convivencia de la sociedad a la que pertenece. Y así van algunas cosas como van.

Aquellas primeras Cortes nacidas el 15-J dieron respuesta política a los errores del pasado, vino a decir el titular de la Corona en una brillante apuesta por el futuro de la Nación que se reseteó en la Transición. Errores aquellos similares a los que hoy asoman bajo el disfraz democrático del populismo antisistema y del nacionalismo sedicioso, instalados ambos en las instituciones políticas. Continue Reading