Se ha ido Enrique Múgica, y con él la esencia de la socialdemocracia española; el antídoto del sanchismo encaramado en el trono del viejo partido socialista obrero español.
En el primer congreso que, tras la guerra civil, celebraron en Madrid bajo el lema “Socialismo es libertad” Enrique fue el único miembro de la ejecutiva que no levantó el puño mientras los asistentes cantaban la Internacional. Era el año de 1976, primer gobierno Suárez.
Como buen judío por parte materna, Enrique confesó que ni olvidaría ni perdonaría a los asesinos de su hermano Fernando, roto por tiro en la nuca a manos de una alimaña etarra. Era un hombre de bien; desde sus años universitarios un luchador por la libertad de sus compatriotas.
Cuando no había libertades la lucha tenía más mérito que acampar en la Puerta del Sol y gritar “Sí se puede” décadas después al abrigo de la democracia que levantaron Enrique y muchos millones más. Continue Reading ▶






