Con Antonio, como Draghi bautizó a Sánchez, nunca se sabe. Cuando habla de dos países para referirse a España y a Euskadi ¿lo hace en serio? Es decir, ¿realmente dice lo que piensa o es que no piensa lo que dice? Ciertamente, si tenemos en cuenta que califica de bilaterales sus encuentros con los sucesores de aquel Pujol que han presidido la comunidad autónoma catalana, es para temerse lo peor.
“Son dos países libres, que viven en paz”, sentenció Antonio leyendo el papel que llevó escrito al homenaje al concejal popular que hace veinticinco años asesinó la banda que blanquean hoy los bilduetarras que le sostienen en la Moncloa. Continue Reading ▶






