Parece como que el BCE estuviera aflojando las amarras con que la Alemania de Merkel ha venido controlando la política anti crisis. Ayer ha bajado hasta un mínimo histórico el tipo de interés, 0,25%, y su presidente Draghi anunció la prórroga por un año más de la barra libre de liquidez. Rápida reacción tras conocerse el riesgo de la deflación que se cierne sobre la eurozona, con una inflación del 0,7% al cabo de los primeros diez meses del año.
Las dos medidas son una apuesta por el fomento de la actividad, muletas para la salida del hoyo. La nuestra y a la del resto del continente, en diversas medidas zarandeado por la crisis y sometido a una política de austeridad que ahora, una vez ajustados los principales desequilibrios, nada ayuda a la salida del túnel; a la creación de empleo.
La patata caliente la tienen los alemanes cuyo nuevo Gobierno tendrá que moderar el paso de la oca con el que hasta ahora ha regido la economía continental, siempre pro domo sua. Continue Reading ▶






