Tantos ha fallado que ya no hay gol que pueda redimir al delantero francés del Real Madrid. Ver jugar a Benzema y recordar la novela del “duque de Amarcord”, o sea el checo Kundera, es todo uno. “La insoportable levedad del ser” nada tiene que ver con el fútbol ni deporte alguno; más bien todo lo contrario. Y ni esto es la Europa del este ni estamos en aquellos tiempos de la guerra fría. Pero cuando el lector comienza a sentir el vacío que la inutilidad de la existencia provoca no puede por menos que recordar a Karim Benzema vestido de blanco, o de azul.
Benzema parece flotar sobre los goles que marca, uno de cada ochenta y nueve que marra. Lento como el caballo del malo, torpón, y con la mirada perdida allá donde habitan las musarañas, ocupa en el césped un terreno que impide ser jugado por un compañero más centrado. Continue Reading ▶






