La apuesta de Rajoy

Rajoy

Apuesta arriesgada

Los españoles estamos sometidos a una larga cuarentena, doce meses nada menos, impuesta por los procesos electorales. Dicho estado no favorece el desarrollo de los mejores esfuerzos que el país necesita para salir adelante.

Comicios sólo tocaban dos, uno en la primavera y en el invierno el segundo, pero la preboste andaluza y el cabecilla catalán decidieron adelantar los suyos a la primavera y otoño, respectivamente, por intereses personales y sin reparar en gastos.

Entre cánticos de sirenas y pesadillas, zancadillas y descalificaciones se perderán buena parte de las capacidades y tiempo disponibles para combatir las dos principales pandemias nacionales, el paro y la corrupción, y poder restaurar la democracia parlamentaria usurpada por una absurda partitocracia.

El número de despropósitos es tal que ya nada, ni ver cómo dos altas autoridades del Estado se ciscan en los intereses generales del país, supone motivo de escándalo aparente.

Pero la corriente va por dentro, y la hartura ante tantos desvaríos deja abierta la arada a sembradores de cualquier novedad; desde el comunismo caribeño más rancio hasta la refrescante imagen de un bonito packaging con vaya usted a saber lo que lleva dentro.

La apetencia de cambio se revela en las encuestas; que tales honores se vean confirmados en el momento de la verdad, la urna, ya es harina de otro costal y quizá mañana mohína. Pero en cualquier caso, dentro de ese mundo de infinitas variables aparece una constante pertinaz: el índice de rechazo al presidente del Gobierno a quien una gran mayoría no le reconoce mérito alguno, ni el de la salida en curso de la crisis generada durante el gobierno Zapatero.

Ésta, el éxito en la recuperación de la economía, el empleo, etc., ha sido la única baza jugada por Rajoy para ganar la legislatura, y así lo anunció el día de su investidura. Tres años después la realidad ha puesto en sus manos cartas suficientes para ganar, pero parece como que ya nadie atendiera al juego; es más, alguno de los recién llegados trata de volcar la mesa.

¿Qué le queda al presidente para salvar la apuesta en que tiene comprometido a medio país?

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Posted domingo, marzo 8th, 2015 under Política.

One comment so far

  1. Mariano Aniceto says:

    Miedo me da tu pregunta.
    ¿Es que puede quedarle algo?

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