La Corona, hoy

El Rey en Ceuta.

La activa presencia de los Reyes en Ceuta y Melilla ratifica el sentido y valor de la Corona en nuestra nación. El imperio de su independencia y la búsqueda del bien común basado en los intereses generales de la sociedad, es la llave maestra para reabrir la confianza en un futuro, hoy desnortado por los muros del guerracivilismo reabierto en los últimos años.

Cuando Felipe VI habla de España en los españoles renace el sentido de dependencia que vivieron cuando el alumbramiento de la Constitución, hoy  diluido por la degradación del horizonte compartido en aquellas décadas. Los atentados contra los principios que aglutinaban el pluralismo de una sociedad libre han cuarteado la esencia de la propia nacionalidad.

Concretamente la legislatura que ahora agoniza entre el clamor de escándalos, falsedades y maquinaciones de vendepatrias del tres al cuarto ha estado arteramente presidida por el empeño en desnaturalizar la monarquía parlamentaria, base de nuestro sistema político.

De la ocupación de los poderes del Estado por el sanchismo tan sólo uno se ha salvado: la Corona, y precisamente por estar sobre ellos. Preterida en demasiadas ocasiones, el cumplimiento cabal de sus funciones por parte de los Reyes ha desarmado el insensato proceder del todavía primer ministro. La reciente estancia del Jefe del Estado en Ceuta y Melilla ha sido la última muestra del poder real de la Corona en la gente.

El propio Felipe VI, que definió su rol constitucional como “símbolo de la unidad y permanencia de una gran Nación, enriquecida por su diversidad a lo largo de los siglos”, ha aliviado el dolor en las desgracias humanas, Paiporta, Adamud, restañado la grieta abierta por delincuentes nacionalistas catalanes en el 2017, y defendido la soberanía de la Nación española esta misma semana.

“La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables: son indiscutibles. Y ante cualquier riesgo, nuestra obligación es su defensa y preservación.” ¿Por qué nadie más habla tan claro, como en Ceuta don Felipe?

Por cierto, mirando ya hacia dentro, en Melilla ha reiterado su llamamiento a la concordia cuando una campaña electoral amenaza tormenta: «Las discrepancias, lógicas e incluso necesarias en una democracia avanzada como la nuestra, deben ir siempre de la mano de la unidad institucional y la búsqueda del entendimiento, garantía de estabilidad y la mejor fórmula para un trabajo eficaz«.

La Corona es la piedra angular de nuestro sistema y como el Rey dijo en alguna ocasión “España no puede negarse a sí misma tal y como es; no puede renunciar a su propio ser; y no puede, en fin, renunciar al patrimonio común construido por todos y desde el que debemos seguir edificando un futuro compartido.”

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Posted jueves, octubre 15th, 2026 (1 hour ago) under Política.

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