Está sucediendo: ir de mal en peor no siempre se consigue. Mucho empeño hay que poner para que mañana todo esté peor que hoy, y menos mal que el aventurero sigue ausente porque de estar activo esto sería el acabose.
Resulta estupefaciente todo lo que sucede entre los que vienen mandando este país a la basura desde hace siete años y pico. España ha sufrido por la frontera sur con Marruecos el asalto de decenas de millares de invasores y los que mandan se preocupan por su bienestar y felicitan al vecino por nadie sabe qué. Pero culpan a Italia por proteger sus fronteras de los que nos han invadido.
¿A dónde pretende llegar el cretino que entre Italia y Marruecos se alinea con los súbditos alauitas frente a nuestros socios europeos? El ministro para las cosas del Exterior, como el resto de sus compañeros, es indigno. Tal vez con una sola excepción.
La encargada de la Defensa nacional se sale del cuadro, como lleva haciéndolo desde hace tiempo. Basta con recordar aquel epíteto que le endosó el aventurero al mando, hablando con su hombre de confianza en el 2020: “es una pájara”, le dijo a un tal Ábalos, hoy con veinticuatro años de cárcel sobre sus espaldas.
Pero en el rebaño sobresalen las lentes de largo alcance del triministro para la presidencia, el legislativo y la justicia, que hay que tener valor para reproducir a estas alturas la “unidad de poder y coordinación de funciones” del franquismo. Porque la capacidad de mentir del personaje sólo es superada por su jefe y amigo. ¿O ya no lo es tanto al cabo de los traspiés que jalonan su mandato en las tres áreas que tiene encomendadas? Cuando repite que el vividor, antes de su frustrado viaje a Andorra, ha estado en Lanzarote colgado del teléfono preocupado por la soberanía del país, una carcajada histórica recorrió la nación desde Melilla a Finisterre.
Y qué decir del antiguo magistrado hoy a cargo de la seguridad interior, incapaz de cambiar unas palabras con su colega de la seguridad exterior para no dejar en pedazos el gobierno que les une. Esos sí que son extraños compañeros de cama, como hace cincuenta años dijo Fraga para explicar su alianza con López Rodó para salir del franquismo. Le importa un pepino asolar los servicios de información; todos, desde el CNI hasta los del Ejército, la Guardia Civil y su mismo departamento.
No merece la pena recorrer el resto de la mesa en la que el aventurero da de comer a una retahíla de personajes encabezados por los Oscar. ¡Que par de ejemplares! Facturados a la medida del aventurero que los tiene a sus pies repitiendo, como decía López Vázquez en “Atraco a las tres”, un admirador, un esclavo, un amigo, un siervo…
Nadie se atreve a saltar la cerca, piensan que fuera hará frío sin imaginar el que van a sufrir en pocos meses.
Numancia versión 26.0

