Abogacía ¿de qué Estado?

Grabó la crítica cinco horas antes de la votación.

Leer que la Abogacía del Estado está volcada en anular la sentencia del Tribunal Supremo que condenó al fiscal general hace tan sólo tres meses es sorprendente.

Aunque no tanto como que Puente siga siendo ministro al cabo de tanta mentira acumulada en dos semanas. Porque mientras que lo del responsable de transportes se limita a seguir la desvergüenza de su jefe, “el puto amo” le definió hace un año, la Abogacía del Estado actuó en aquel juicio como abogado defensor del delincuente García Ortiz, en franca cooperación con la propia fiscalía.

Pero ¿en qué país vivimos? Nada de lo que está sucediendo permite al ciudadano vivir con la libertad que confiere la seguridad jurídica, ajada por el ejercicio del poder al margen de los principios constitucionales, cuando no en franca contradicción.

Las sentencias del Tribunal Supremo son algo más que la soldadura de dos raíles de diferentes coladas de la que tanto estamos aprendiendo últimamente, cuya quiebra puede llegar a costar vidas humanas. La resolución tomada por el tribunal es firme, contribuye a la seguridad jurídica de la sociedad y su objeto pasa a ser materia juzgada.

El mozo de espadas que Sánchez tiene encargado de facilitarle los avíos precisos para llevar la faena hasta el final ha iniciado los trámites para indultar al delincuente, Así prueban una vez más la resistencia de materiales de nuestro sistema judicial y de garantías. Bolaños ha preguntado al Supremo cómo vería caer su sentencia en la papelera tras pasarla por el Tribunal Conde-Pumpido.

Eso es lo importante, rehacer el bunker -fiscalía, abogacía del Estado, Constitucional-. Al triministro parece importarle un pepino su reciente derrota, la chapuza del decreto ómnibus rechazado ayer por el parlamento. El puto amo gravó un vídeo acusando de desalmados a los populares por retrasar con su voto la subida anual de las pensiones. Nada nuevo, si no fuera porque lo hizo horas antes de la malhadada votación.

Que ¿en qué país vivimos?, pues en éste, capaz de aguanta carros y carretas sin rechistar más de la cuenta. Que ya lo decía aquel, “haga como yo, no se meta usted en política”.

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Posted miércoles, enero 28th, 2026 under Política.

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