Política basura

Con Yezhov y sin Yezhov

Con Yezhov y sin Yezhov

¿Hay alguien responsable de que la política basura marque la agenda pública del país? Naturalmente, los políticos basura; quienes buscan peces en las cloacas, los que ventean la mugre que una sociedad de cincuenta millones es capaz de escupir. Ahí se encuentra lo peor de cada casa; y todos los ocupantes de alguna de ellas, como la mansión podemita.

Ayer Montero se inventó una mafia del canapé con el único propósito de tapar su acoso a periodistas; al cabo de un año resultan absolutamente predecibles. La pequeña pasionaria que sienta a su lado el inefable Iglesias dará mucho juego mientras no sea sacrificada a la última fila. El modelo soviético de la purga ha sido reducido a lo simbólico; la última fila juega el papel del fotoshop con que Stalin eliminaba de su lado a colegas en desgracia.

Otros hay que se pierden haciendo méritos para salir en la foto. La simpática imagen de Rivera abofeteándose la mejilla, gesto que dedica a derecha e izquierda con singular destreza, revela esa pulsión por la noticia. El numerito murciano revela cuan bajo puede volar su política. Gran aportación a la gobernanza de un país sometido a una intentona sediciosa. Hay que… Sigue

Trump, Podemos y la prensa

Thomas Jefferson

Thomas Jefferson

Los populismos no distinguen entre integristas y revolucionarios; ambos son tal para cual, como demuestran los enfrentamientos con la prensa del extraño presidente norteamericano y aquí de los no menos estrafalarios podemitas.

Los populistas acosan acá y allá al periodista que no transmite la consigna con la pulcritud e inmediatez que lo hacen los tuits y wasap con que los nuevos dictadores pretenden relacionarse directamente, sin molestos intermediarios.

Poco importa que nuestra Constitución reconozca el derecho a comunicar libremente información veraz por cualquier medio y afirme que ese derecho no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa. O que la norteamericana, en su primera disposición adicional, ammendement , disponga que el Congreso no podrá limitar la libertad de expresión ni de prensa. Para el populista las libertades no pueden entorpecer la marcha hacia un mundo nuevo; su disfrute ha de estar al servicio de más altos intereses. Sigue

Mejor, levantando piedras

Iturrioz, feminista oprimida

Iturrioz, feminista oprimida

El terrorismo se ha hecho catódico. Ahí va la televisión pública vasca dando pábulo a los cuatro cretinos que en aquellos lares, los mismos de Unamuno, Baroja, Ignacio de Loyola, Elcano y Blas de Otero además de Zarra,  dicen que la bandera nacional les hace vomitar, o que los españoles son fachas, paletos, chonis y progres.

Trata de excusarse alegando que no hay que sacar las cosas de su contexto porque en lo que están “es en contribuir a la normalización de la sociedad vasca, también con programas de humor”. Será que no acabaron de entender “Ocho apellidos vascos”.

Para levantar piedras o emprenderla a hachazos con un tronco son buenos, pero como humoristas no hay por donde cogerlos.

En cualquier caso así es como hoy se remata aquello de que “unos sacuden el árbol, pero sin romperlo, para que caigan las nueces y otros las recogen para repartirlas”, imagen que un nacionalista vasco utilizó para referirse a los etarras. Sigue

¡Más madera!

Más madera, es la guerra

Más madera, más madera

We need more Timber!” se desgañitaba Groucho al mando de una locomotora desenfrenada cuya caldera devoraba sin piedad los vagones del convoy. Hoy son los sediciosos catalanes quienes reclaman más madera con que alimentar la pira a la que ellos mismos se han atado prestos a achicharrarse para entrar en el martirologio nacionalista.

Más madera, y el Parlament reclama la presencia de la Vicepresidenta para que explique lo que llaman “la operación Cataluña”.

Sueñan que sus hazañas serán objeto de veneración y sus nombres pasarán a la pequeña historia unidos a los de otros golpistas como los jefes de Esquerra Republicana en los años 30. Maciá proclamó por su cuenta el Estat Catalá el mismísimo 14 de abril del 31. Duró lo que unas conversaciones con tres ministros enviados por el Gobierno que estrenaba la segunda república.

Companys, el propio presidente de la Generalitat recreada por el Estatuto nacido del compromiso con Maciá, volvió a proclamar tres años después el Estat Catalá, y llamó a la población a defender su independencia. El golpe de Estado duró veinticuatro horas; el otro golpe simultáneo, la revolución de Asturias que aventaron los socialistas, además de vidas costó más tiempo. Sigue

De la corrupción a la nada

Confianzas

Cierta confianza

Nada es lo que quedará dentro de unos meses, pocos, de los abanderados de la secesión catalana. Corrupción es la que al cabo de años comenzará a ajusticiarse con el caso del Palau. En sede judicial empiezan a destaparse las vergüenzas de la antigua Convergencia, hoy travestida de PDeCat. Los Mas, Puigdemont, Homs, Munté, Puig y demás fulleros pasarán a peor vida. Poco importa que los Pujol sigan preservados -¿hasta cuándo?- de la picota; esa gran familia acabará poniendo la guinda al pastel.

Además de corruptos, imbéciles. La estrategia convergente de liderar el secesionismo para tapar la corrupción que tiene minadas las estructuras del pujolismo está produciendo un sismo de proporciones aún desconocidas pero perfectamente previsibles: la burguesía catalana, huérfana de su paraguas electoral durante tres decenios quedará a merced de la izquierda republicana y los comunistas a la violeta, sus tradicionales enemigos de clase y cultura. Así es como transitan desde la corrupción a la desaparición todos a una, coreándose hasta es las puertas de los juzgados.

Junqueras ayudará a ahogarse en sus propias miserias al presidente del gobierno que él mismo vice preside. Ya no disimula su posición de ventaja; de hecho está siendo el interlocutor principal del Gobierno de la Nación. Su relación con la vicepresidenta Sáenz de Santamaría estará llena de discrepancias pero no teñida del victimismo en que se envuelve la derecha independentista. Sigue

La sedición pierde aire

Así pero a solas

Así pero a solas

Mas, así sin diéresis, es de esos políticos perdedores que no se resisten a seguir haciendo el indio. Su visita al colega Ibarreche, otra lumbrera en el arte de perder papeles, es lo más propio que ha hecho últimamente; cada oveja con su pareja. El tercer encuentro está por caer y ¿quién en mejor posición que Sánchez para arrancar unos planos en los telediarios?

Al socialista, otro recordman en eso del perder, ese encuentro sería la escalera que le falta para quedar colgado de la lámpara. Y en una de esas ¿por qué no juntarse todos ellos con el Robespierre de la coleta? Él es el único ganador y siempre está presto a apoyar cualquier cosa que pueda servirle para romper el sistema de libertades del que vive.

Pero en fin, entre tanto parece que la matraca catalana comienza a sonar de otra manera. La filtración del encuentro reciente entre Rajoy y Puigdemont coloca algunas cosas en su sitio. Por ejemplo, que no hay tantas puertas cerradas como parece. Sigue